DINAMARCA, una vergüenza.
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GontzaL
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7/25/2008 10:09:00 p. m.
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¿ ARTE ?.
*** COPIO Y PEGO UN E-MAIL, ESPERO VUESTRA OPINION ***
En el año 2007, Guillermo Vargas Habacuc, un supuesto 'artista', cogió a un perro abandonado de la calle, lo ató a una cuerda cortísima en la pared de una galería de arte y lo dejó allí para que muriera lentamente de hambre y sed.
Durante varios días, tanto el autor de semejante crueldad como los visitantes de la galería de arte presenciaron impasibles la agonía del pobre animal.
Hasta que finalmente murió de inanición, seguramente tras haber pasado por un doloroso, absurdo e incomprensible calvario. ¿Te parece fuerte?
Pues eso no es todo: la prestigiosa Bienal Centroamericana de Arte decidió, incomprensiblemente, que la salvajada que acababa de cometer este sujeto era arte, y de este modo tan incomprensible Guillermo Vargas Habacuc ha sido invitado a repetir su cruel acción en dicha Bienal en 2008
¡¡IMPIDÁMOSLO!!!
Firmad aquí: http://www.petitiononline.com/13031953/ (no hay que pagar, ni registrarse, ni nada peligroso, y merece la pena) para enviar una petición y que este hombre no sea felicitado ni llamado 'artista' por tan cruel acto, por semejante insensibilidad y disfrute con el dolor ajeno.
Es muy fácil, se tarda 10 segundos y es seguro, si perdemos el tiempo reenviando tonterías que nadie se cree, bien podemos dedicar un poco de ese tiempo a intentar evitar que otro animal inocente sufra la crueldad de este, y otros, sádico y repugnante “ser humano”:
ENVÍA ESTE MENSAJE A TODOS TUS CONTACTOS, POR FAVOR.
Pd: si pones el nombre del 'artista' en Google salen las fotos de este pobre animal, y seguramente también te saldrán páginas web donde podrás contrastarlo y ver que es VERDAD.
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GontzaL
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7/18/2008 10:37:00 p. m.
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Respetemos los gustos musicales de todos
***EXTRAIDO DE ROADRUNNER RECORDS ESPAÑA***
Hoy leemos una noticia que nos sobrecoge una vez más. Sam Leeson de 13 años de edad, natural de Estados Unidos, se suicidó en su habitación. Por lo que parece, el chico era un emo-kid, seguidor de bandas como My chemical Romance. En el artículo también se nombra a Slipknot, Good Charlotte o Foo Fighters. Estos gustos musicales no eran muy aceptados por gente en la red y no paraban de insultarle en su página de Bebo (algo similar al myspace).
Hecharle las culpas otra vez a los gustos musicales de una persona cuando se suicida es de gente poco inteligente. Seguramente tenía otros muchos problemas, aunque no se puede negar que muchos chavales sufren las burlas de otros según sean sus gustos. Esto con 13 años puede ser terrible. A mí a esa edad me chiflaban Bon Jovi, Europe, Roxette, Bruce Springsteen... lo qu estaba de moda entonces (algunos de estos aún me gustan, qué cojones!)
Y ahí es dónde queríamos llegar. La música es algo universal y la descubres a una edad por los compañeros, amigos o por los medios e internet. Y es una falta de respeto burlarse o reírse de ello. Desde nuestro punto de vista os animamos a decir bien alto cuales son vuestros gustos musicales, tanto si son grupos de los "guais" como si no. En la revista Rock Zone cada mes tienen un cuestionario sobre gustos musicales a grupos famosos, en el cual hay la pregunta "¿Cual es el disco más embarazoso que tienes en tu colección?", a la que la mayoría responde sin problemas: "Uno de George Michael, de Avril Lavigne, de Morrissey, o de MCR." Tomamos ejemplo.
Descanse en Paz Sam Leeson.
El artículo completo está en www.dailymail.co.uk 
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6/20/2008 12:21:00 a. m.
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¿ Agresión de James ?
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6/16/2008 12:26:00 a. m.
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Pérez-Reverte habla del heavy
Corsés góticos y cascos de walkiria
No soy muy aficionado a la música, excepto cuando una canción –copla, tango, bolero, corrido, cierta clase de jazz– cuenta historias. Tampoco me enganchó nunca la música metal. Me refiero a la que llamamos heavy o jevi aunque no siempre lo sea, pues ésta, que fue origen de aquélla, es hoy un subestilo más. Siempre recelé de los decibelios a tope, las guitarras atronadoras y las voces que exigen esfuerzo para enterarse de qué van. Las bases rítmicas, el intríngulis de los bajos y las cuerdas metaleros, escapan a mi oído poco selectivo. Salvo algunas excepciones, tales composiciones y letras me parecieron siempre ruido marginal y ganas de dar por saco, con toda esa parafernalia porculizante de Satán, churris, motos y puta sociedad. Incluidas, cuando se metían en jardines ideológicos, demagogia de extrema izquierda y subnormalidad profunda de extrema derecha. Etcétera.
Sin embargo, una cosa diré en mi descargo. De toda la vida me cayeron mejor esos cenutrios largando escupitajos sobre todo cristo que los triunfitos relamidos, clónicos y saltarines, tan rubios, morenos, rizados y relucientes ellos, tan chochidesnatadas ellas, con sus megapijerías, sus exclusivas de tomate y papel cuché, y toda esa chorrez envasada en plástico y al vacío. Al menos, concluí siempre, los metaleros tienen rabia y tienen huevos, y aunque a veces tengan la pinza suelta y hecha un carajal, éste suele ser de cosas, ideas, fe o cólera que les dan la brasa y los remueven, y no de cuántas plazas será el garaje de la casa que comprarán en Miami cuando triunfen y puedan decir vacuas gilipolleces en la tele como Ricky, como Paulina, como Enrique.
Pero de lo que quiero hablarles hoy es de música metal. Ocurre que en los últimos tiempos –a la vejez, viruelas– he descubierto, con sorpresa, cosas interesantes al respecto. Entre otras, que esa música se divide en innumerables parcelas donde hay de todo: absurda bazofia analfabeta y composiciones dignas de estudio y de respeto. Aunque parezca extraño y contradictorio, la palabra cultura no es ajena a una parte de ese mundo. Si uno acerca la oreja entre la maraña de voces confusas y guitarras atronadoras, a veces se tropieza con letras que abundan en referencias literarias, históricas, mitológicas y cinematográficas. Confieso que acabo de descubrir, asombrado, entre ese caos al que llamamos música metal, a grupos que han visto buen cine y leído buenos libros con pasión desaforada. Ha sido un ejercicio apasionante rastrear, entre estruendo de decibelios y voces a menudo desgarradas y confusas, historias que van de las Térmópilas a Sarajevo o Bagdad, incluyendo las Cruzadas, la conquista de América o Lepanto. Como es el caso, verbigracia, de Iron Maiden y su Alexander the Great. La mitología –Virgin Steele, por ejemplo, y su incursión en el mundo griego y precristiano– es otro punto fuerte metalero: Mesopotamia, Egipto, La Ilíada y La Odisea, el mundo romano o el ciclo artúrico. Ahí, los grupos escandinavos y anglosajones que cantan en inglés copan la vanguardia desde hace tiempo; pero es de justicia reconocer una sólida aportación española, con grupos que manejan eficazmente la fértil mitología de su tierra: Asturias, País Vasco, Cataluña o Galicia. Tampoco el cine es ajeno al asunto; las películas épicas, de terror o de ciencia ficción, La guerra de las galaxias, Blade Runner, Dune, las antiguas cintas de serie B, afloran por todas partes en las letras metaleras. Lo mismo ocurre con la literatura, desde El señor de los anillos hasta La isla del tesoro o El cantar del Cid. Todo es posible, al cabo, en una música donde el Grupo Magma canta en el idioma oficial del planeta Kobaia –que sólo ellos entienden, los jodíos– mientras otros lo hacen en las lenguas de la Tierra Media. Donde Mago de Oz alude –La cruz de Santiago– al capitán Alatriste y Avalanch a Don Pelayo. Donde los segovianos de Lujuria lo mismo ironizan sobre la hipocresía de la Iglesia católica en cuestiones sexuales que largan letras porno sobre Mozart y Salieri o relatan, épicos, la revuelta comunera de Castilla. Y es que no se trata sólo de estrambóticos macarras, de rapados marginales y suburbanos, de pavas que cantan ópera chunga con corsé gótico y casco de walkiria. Ahora sé –lamento no haberlo sabido antes– que la música metal es también un mundo rico y fascinante, camino inesperado por el que muchos jóvenes españoles se arriman hoy a la cultura que tanto imbécil oficial les niega. El grupo riojano Tierra santa es un ejemplo obvio: su balada sobre el poema La canción del Pirata consiguió lo que treinta años de reformas presuntamente educativas no han conseguido en este país de ministros basura. Que, en sus conciertos, miles de jóvenes reciten a voz en grito a Espronceda, sin saltarse una coma.
(Artículo extraido del dominical del diario "Norte de Castilla" número 1051)
http://xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=2667&id_firma=5110
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1/26/2008 12:22:00 a. m.
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Robb Flynn contrataca a la Disney por su censura
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10/09/2007 09:21:00 p. m.
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